La Federación Nacional de Asociaciones de Transporte de España (FENADISMER) quiere manifestar su rechazo e indignación ante la imposición de sanciones totalmente injustas que están sufriendo los transportistas en carretera desde la reciente entrada en vigor del Documento Electrónico de Control Administrativo (DeCA).
En los últimos días, los Servicios de Inspección de Transporte y los agentes de control están imponiendo en carretera multas de más de 400 euros a los conductores profesionales por supuestas deficiencias documentales de las que son completamente ajenos.
El origen de esta situación radica en un grave fallo de coordinación técnica del que se está haciendo responsable erróneamente al eslabón más débil de la cadena: el transportista. En numerosos casos, conforme establece la normativa reguladora las empresas cargadoras generan el DeCA y se lo facilitan al transportista en formato digital junto con su correspondiente código QR de verificación. Sin embargo, al ser requeridos en carretera, cuando los agentes de inspección escanean dicho código e intentan acceder al repositorio donde deben quedar almacenados los archivos, el documento no aparece o el sistema devuelve un error de lectura.
FENADISMER denuncia que la Inspección de Transportes ante esta situación está cortando por lo sano y sancionando al transportista bajo el pretexto de "carecer del documento de control", obviando de forma flagrante que el conductor sí muestra el soporte y el código QR facilitado por su cargador. Resulta intolerable que un fallo tecnológico imputable a la falta de custodia adecuada por parte de la empresa cargadora que lo ha emitido o bien a deficiencias de los dispositivos de los propios agentes actúe en perjuicio del profesional que está cumpliendo escrupulosamente con sus obligaciones en ruta.
A este caos digital se suma, además, la picaresca de determinados grandes cargadores que intentan imponer de forma abusiva sus propias plataformas tecnológicas privadas a sus transportistas, pero no para facilitarles los DeCAs ya emitidos, sino para trasladarles cargas burocráticas añadidas a los conductores para que sean ellos los que los elaboren, haciéndoles responsables de cualquier error en su confección.
Por ello, FENADISMER insiste en que la Dirección General de Transporte Terrestre proceda a dirigir una instrucción expresa a las fuerzas de vigilancia para que lleven a cabo una labor meramente didáctica e informativa durante las primeras semanas de implantación del DeCA, suspendiendo la vía sancionadora hasta que se garantice el correcto funcionamiento de la nueva obligación legal y la clarificación de las responsabilidades de cada una de las partes intervinientes en el transporte.
El transporte por carretera no puede convertirse en el pagano de los errores informáticos de la Administración ni de los abusos operativos de las empresas cargadoras. FENADISMER mantendrá una vigilancia activa y pondrá todos sus servicios jurídicos a disposición de los asociados afectados para recurrir cada una de estas multas injustas que sean impuestas.
Nota de prensa de FENADISMER








